|
Los aprendizajes sexuados no sólo se transmiten
a partir de los anuncios dirigidos explícitamente a niños
y niñas, sino también a través de toda una
serie de personajes populares que se utilizan como referentes. De
nuevo nos encontramos con grandes diferencias entre los referentes
masculinos y los femeninos, que en el fondo cumplen la función
de seguir reforzando y legitimando los arquetipos vigentes. Los
de ellos provienen generalmente del deporte y los de ellas de la
moda.
En el anuncio de Pepsi, aparecen grandes jugadores
de fútbol batiéndose en un duelo y en el de Príncipe,
el protagonista es el jugador de baloncesto Pau Gasol. Además,
en éste último se aprecia la admiración que
despierta en unos niños, para los cuales él es un
ídolo.
En Elnett y en Visible Results de LOréal, los personajes
elegidos son una modelo y una cantante.
Por lo general, los referentes masculinos en cuanto
a profesiones, como ya hemos dicho, suelen ser más variados
que los de las mujeres, que son más limitados en cuanto a
cantidad y diversidad. Es sintomática la referencia al personaje
televisivo Ironside, un abogado tetrapléjico, que hace uno
de los personajes en el anuncio de la ONCE. En publicidad, no aparecen
referentes de este tipo para las mujeres.
Finalmente, la publicidad también puede
aportar ejemplos de las consecuencias que tiene promover ocupaciones
sexuadas. En el anuncio de la Cadena SER, la foto de su equipo muestra
cuantitativamente la excepcionalidad de la presencia de mujeres
en algunas profesiones. En este caso, podemos ver que hay catorce
hombres y dos mujeres. Se trata de un ejemplo del resultado de insistir
en modelos de aprendizaje sexuado y, al mismo tiempo, de la negación
de un referente positivo para las mujeres. Mientras que un hombre
que quiera trabajar en la radio puede sentirse incentivado a hacerlo
en un equipo así, donde tiene muchos iguales, no sucedería
lo mismo en el caso de una mujer.
|