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Ejercicio 1 | Ejercicio 2

Nivea Vital

(texto de la voz en off)
“Cada mañana la piel madura recupera su elasticidad por la máxima hidratación que le proporciona Nivea Vital, crema de día hidratante intensiva con multivitaminas para una piel radiante de vitalidad, crema de día hidratante intensiva Nivea Vital”.

Una mujer mayor pasea por una estancia blanca. Plano medio de esta mujer con las manos en la cara. Expresión alegre con un encuadre más cerrado, casi un primer plano que por corte simple queda sustituido por el blanco de un cuadro sobre el que crece una mancha blanca con un rótulo que dice MÁXIMA HIDRATACIÓN, que después, por fundido, es sustituido por el rótulo NIVEA VITAL. A partir de este momento se nos revela cuál es el producto que le proporciona bienestar y elasticidad al rostro de la mujer. Si antes la cara denotaba alegría y satisfacción, tras la aparición del producto, llueven pétalos de rosas rojas sobre el mismo escenario y la felicidad resulta en esos momentos desbordante. Finalmente, junto al tarro de Nivea cae una rosa roja, recompensa y restauración de un deseo que ahora, gracias a la crema, ella puede volver a suscitar en los demás. Por efecto de la aparición de las rosas junto al tarro no sólo se restaura e hidrata el rostro de la mujer, sino que ésta recupera su poder de seducción. El color rojo de las rosas, culturalmente asociado a la provocación y al deseo, aparece en el frío escenario (de tonos blancos y azules) gracias al producto, puesto que implícitamente no sólo se ofrece como terapéutico, sino como restaurador de su poder de seducción, lo que viene representado simbólicamente mediante las rosas que le llueven y que subrayan el producto en su fase final: un tarro de NIVEA junto a una rosa roja. La voz en off que relata las excelencias del producto no alude a estas cualidades: describe una situación cotidiana, unas expectativas de embellecimiento y las capacidades del producto para satisfacerlas. Sin embargo, tanto la imagen como su construcción nos ofrecen otra fuente de gratificación proporcionada por dicho producto. Sobre el rostro de la mujer, por corte, un cuadrado blanco que se va tiñendo de azul es sustituido por el tarro, para después dar paso al rostro de la mujer bajo una lluvia de pétalos rojos que dan calidez a la estancia y la sumen en un éxtasis de felicidad ante una recompensa metafóricamente sensual con promesa de final feliz. El producto así representado permite solucionar no una cosa –el estado de la piel–, sino que se propone como restaurador de un estatus social para la mujer: ser observada por alguien que la reconozca como objeto de deseo.

¿Y por qué objeto es sustituida? Primero, por el pictograma; después, por el tarro y luego, la reencontramos otra vez en el centro de la imagen. ¿Ella es Nivea? ¿Nivea es ella? NIVEA es lo que hace que una mujer sea una mujer y sea, por lo tanto, visible a los ojos de los otros, que exista como tal. Ella y Nivea son lo mismo, el tarro de Nivea es un objeto y ella, también.