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La propuesta que contiene este recurso didáctico, compuesto por el presente libro de actividades, un montaje de vídeo y reproducciones gráficas (*), centra su atención en una serie de temas que consideramos claves para entender las particularidades del trato otorgado a las mujeres por la publicidad. Hemos seleccionado una serie de ejemplos audiovisuales y gráficos relacionados con dichos temas que, a través del protocolo señalado en cada caso, permitirán ir desarrollando un proceso de reflexión y análisis cuyo cometido será incidir en nuestra posición crítica como consumidoras. Profundizamos especialmente en el análisis de los arquetipos, tanto en el espacio de los mensajes, es decir, en el de la representación de los mismos, como en el espacio de recepción, lugar en el que, reconociéndonos como interlocutoras o interlocutores, asumimos (o no) lo que nos están diciendo y cómo nos están identificando. Los arquetipos, utilizados además como una estrategia común por otros medios de comunicación, insisten en recrear imágenes que sitúan a los personajes femeninos en una posición de subsidiariedad. Esta característica supone insistir en las ocupaciones de cuidado, servicio y atención a los demás como dedicaciones incuestionablemente propias de mujeres, ocupaciones cuyo desarrollo será facilitado por todos los productos de consumo.
Del mismo modo y en cuanto a la imagen corporal se refiere, ésta siempre se expresa bien como un espacio en el que debe producirse el reconocimiento de la mirada del otro, bien como un problema para ser solucionado, ya que, como en el caso de las compresas –ser mujer se reconoce de utilidad, pero no debe notarse–, su expresión no le permite enfrentarse a los modelos construidos por la mirada, funciones, deseos y necesidades del arquetipo viril.
Con el fin de establecer unas premisas orientativas y antes de abordar los ejercicios de la Unidad 2, encontraremos el análisis de dos spots que se ofrecen en calidad de esquemas de referencia y a modo de síntesis, puesto que en los ejemplos desarrollados aparecen casi todas las constantes del discurso publicitario.

Ejercicio 1 | Ejercicio 2

Revilla.

Este anuncio permite detectar de manera ejemplar una serie de características que se encuentran inscritas en las dinámicas de persuasión empleadas por el discurso publicitario:

– la relación entre producto y bienestar
– la sobresignificación de unas propiedades imposibles
– la narración sobre los efectos gratificantes del consumo del producto
– la exageración de los escenarios y el tiempo para sobredimensionar las características complacientes del producto.

Secuenciación del análisis

1 - La voz en off. Una voz masculina dice: “La elaboración tradicional, la curación natural. El sabor del chorizo de pueblo. El nuevo sabor del chorizo de pueblo. Revilla es para que disfrutes hoy del auténtico sabor a chorizo, Revilla, tradición viva”.

2- El espacio. El spot se desarrolla en cuatro espacios. El primero es una nave de sazonar embutidos similar a una bodega. El segundo, el paisaje que se ve por la ventana. El tercero (no descrito) es el que ocupa el personaje femenino que degusta el chorizo. El cuarto espacio es el que permite ubicar la bodega en un pueblo, sinónimo de calidad. Se trata de un espacio imaginario no representado pero sí creado a partir de la asociación entre el primer y el segundo espacio.

3 - El tiempo. Se representa de tres modos. El primero es el tiempo del pasado; el segundo es el presente, que ha conseguido recuperar dicho pasado y congelarlo para que pueda recuperarse el “sabor de pueblo” y el tercero, el tiempo de quien prueba al chorizo, paralelo o simultáneo al segundo. El ritmo es poco acelerado; ello permite insistir en la valoración del producto como algo rescatado, no contaminado, procedente de un pasado mejor. Un pasado cuya degustación se nos ofrece en el presente y que la mujer prueba.

4 - Los personajes. Aparecen un charcutero experto en el saber popular sobre los embutidos y una mujer que lo prueba (no lo come). El charcutero va vestido de forma tradicional y no cumple ninguna de las medidas higiénicas exigidas para la manipulación de alimentos. Esta idealización de la elaboración del chorizo sirve para incrementar la sobresignificación artesanal de la sazón de los embutidos (uno a uno y de forma natural).

5 - El cromatismo. Predominan dos tonalidades: la tonalidad dorada, asociada a la idea de calidad (el oro es valor), y los colores fríos (predominantes en la blusa de la mujer), que sitúan el producto en un escenario moderno donde también se puede disfrutar de la citada calidad, según se afirma en el spot.

6 - La banda de sonido. Compuesta por la voz en off, cumple la función de certificar y ensalzar la calidad del proceso de sazón del producto y, por boca de alguien especializado –fuera del espacio y el tiempo de la imagen–, anuncia la función final de todo el trabajo.Finalmente, música en off de canciones con voces blancas (asociadas a voces infantiles) sobre el último plano del chorizo y sobre los planos de la mujer que lo prueba.

7 - La composición de la retórica del spot:
Los elementos observados anteriormente actúan como mecanismos que conducen un proceso de persuasión destinado a convertir el producto en algo deseable del modo siguiente:

a) Situándolo en un espacio desprovisto de modernidad industrial, asimilable a la sazón artesanal o doméstica. De esta forma, el chorizo parece lo que no es. Es un producto totalmente industrial, pero se nos presenta como todo lo contrario.

b) Definiéndolo como tradicional, natural y de pueblo. Con la idea de pueblo se pretende una asociación entre el producto y la calidad, que tradicionalmente se relaciona con la autenticidad de lo popular. Se crea así una sensación de accesibilidad a lo que es distinto y único frente a lo que es industrial, lo que se consume en la ciudad (lugar en el que se sitúa, sin decirlo, a la mujer que prueba el chorizo).

c) Creando una representación verosímil donde no se demuestra sino que se proclama la calidad del producto. El spot nunca se refiere a los componentes del producto. Sólo aparecen enunciaciones cualitativas desprovistas de toda realidad y, por tanto, desubicadas. Crea una puesta en escena creíble del espacio de sazón del producto y sitúa las valoraciones en un contexto imaginario que tiene en los elementos del anuncio su única referencia. No se mencionan datos com probables, todo son apreciaciones sobre unas hipotéticas virtudes que, aunque dadas como reales, son fruto de operaciones metafóricas (Revilla = oro = valor = calidad) o metonímicas (Revilla es como). Al anunciarlas, la voz en off, extraña o ausente en el campo visual del spot, determina que las calidades son objetivables. La valoración viene siempre de un fuera de campo de la imagen que no está en ningún lugar y por este motivo queda instituida como no contaminada, por encima del bien y del mal: divina.

d) Definir con precisión el sujeto destinatario del producto. El spot conecta el espacio de elaboración con otro espacio –no descrito como tal– poblado por la mujer que prueba el producto, al que se llega después de haber visto el chorizo entero o el resultado de tan precisa elaboración. A continuación se ve en pantalla el chorizo troceado, aparece una mano y se oyen unas voces blancas que indican la existencia de unos niños. De este modo, la mujer es la mediadora entre el chorizo y el consumidor. Ella prueba el producto, es a ella –la espectadora explícitamente interpelada– a quien se dirige toda la retórica con el fin de que le ofrezca a sus hijos un chorizo excelente; se prolonga así la trascendencia de las calidades del producto, puesto que son confirmadas por el personaje de la mujer en relación a quienes dependen exclusivamente de ella.