Ejercicio: Carolina Herrera y Massimo Dutti
Objetivo: Analizar cómo se construye la omnipresencia de la mirada masculina.

Una constante de los anuncios de colonias y perfumes es que las mujeres no miran directamente al espectador o espectadora. Esto hace que podamos recorrer su cuerpo figuradamente sin miedo a que su mirada nos cohíba o nos avergüence. Por tanto, estamos en una posición de dominio que nos proporciona seguridad y tranquilidad porque no nos interpela, no nos “pide explicaciones sobre lo que hacemos”. Esta forma de representar a la mujer refuerza nuestra situación de voyeurs. El voyeurismo se refiere al placer de mirar sin que nos vean. En la mayoría de las representaciones visuales, dominadas por la cultura patriarcal, este placer corresponde a la mirada masculina.



Cuestionario:

Comparar los dos anuncios analizando el comportamiento de los personajes:

  • ¿quién mira a la cámara?
  • ¿qué actitudes mantienen unas y otros?

¿Qué efectos tiene esta diferencia en los juegos de seducción entre hombres y mujeres?

¿Quiénes son los beneficiarios reales de la divulgación de esta imaginería?