Este anuncio permite detectar ejemplarmente
una serie de características que se encuentran inscritas
en las dinámicas de persuasión del discurso
publicitario.
La relación entre el producto
y el bienestar.
La sobresignificación de unas propiedades imposibles.
La narración sobre los efectos gratificantes
del consumo del producto.
La exageración de los escenarios y el tiempo
para sobredimensionar las características complacientes
del producto.
Secuencia del análisis
1 - La voz en off. Una voz masculina dice:
La elaboración tradicional, la curación
natural. El sabor del chorizo de pueblo. El nuevo sabor del
chorizo de pueblo. Revilla es para que disfrutes hoy del auténtico
sabor a chorizo. Revilla, tradición viva.
2 - El espacio. El spot construye cuatro
espacios. El primero es una nave de sazonar embutidos similar
a una bodega. El segundo, el paisaje que se ve por la ventana.
El tercero (no descrito), el que ocupa el personaje femenino
que degusta el chorizo. El cuarto espacio es el que permite
ubicar la bodega en un pueblo, sinónimo de calidad.
Se trata de un espacio imaginario no representado pero sí
creado a partir de la asociación entre el primer y
el segundo espacio.
3 - El tiempo. Se representa de tres modos.
El primero es el tiempo del pasado; el segundo es el presente
que ha conseguido rescatar ese pasado y congelarlo con el
fin de recuperar el sabor de pueblo, y el tercero,
el tiempo de quien degusta el chorizo, paralelo o simultáneo
al segundo. El ritmo es poco acelerado; ello permite insistir
en la valoración del producto como algo rescatado,
no contaminado, procedente de un pasado mejor. Un pasado que
se nos ofrece degustable en el presente: la mujer lo prueba.
4 - Los personajes. Aparecen dos: un charcutero experto
en el saber popular sobre los embutidos y una mujer que prueba
el chorizo (no lo come). El charcutero va vestido de forma
tradicional y no cumple ninguna de las medidas higiénicas
exigidas para la manipulación de alimentos. Esta idealización
de la elaboración del chorizo sirve para incrementar
la sobresignificación artesanal de los embutidos (sazonados
uno a uno y de forma natural).
5 - El cromatismo. Predominan dos tonalidades:
la tonalidad dorada, que implica calidad (el oro es valor),
y los colores fríos (dominantes en la blusa de la mujer),
que sitúan el producto en un escenario moderno
donde también se puede disfrutar de la calidad, según
se afirma en el spot.
6 - La banda de sonido. Está compuesta
por la voz en off, que cumple la función de certificar
la calidad de los procesos de sazonado a que se somete el
producto y que, en cuanto corresponde a un especialista situado
fuera del espacio y el tiempo de la imagen, anuncia
la función final de todo el trabajo.
Además, incluye la música en off de canciones
con voces blancas (asociadas a voces infantiles) sobre el
último plano del embutido y sobre los planos de la
mujer que lo prueba.
7 - La composición de la retórica del spot.
Los elementos observados anteriormente actúan como
mecanismos que conducen un proceso de persuasión destinado
a convertir el producto en algo deseable del modo siguiente:
a) Situándolo en un espacio desprovisto
de modernidad industrial, asimilable a la sazón artesanal
o doméstica. De esta forma, el chorizo parece lo que
no es. Es un producto sometido a procesamiento industrial;
sin embargo, se nos presenta como todo lo contrario.
b) Definiéndolo como tradicional,
natural y de pueblo. Con la idea de pueblo se pretende asociar
el producto y la calidad, que por lo general se relaciona
con la autenticidad de lo popular. Se crea así una
sensación de accesibilidad a lo que es distinto y único
frente a lo que es industrial, lo que se consume en la ciudad
(lugar donde se sitúa, sin decirlo, a la mujer que
prueba el chorizo).
c) Creando una representación verosímil
donde no se demuestra sino que se proclama la calidad del
producto. El spot nunca se refiere a los componentes del producto.
Sólo aparecen enunciaciones cualitativas desprovistas
de toda realidad y por tanto desubicadas. Crea una puesta
en escena creíble del espacio de sazón del producto
e instala las valoraciones en un contexto imaginario que tiene
en los elementos del anuncio su única referencia. No
se mencionan elementos comprobables; todo son apreciaciones
sobre unas hipotéticas virtudes (aunque dadas como
reales), fruto de operaciones metafóricas (Revilla
= oro = valor = calidad) o metonímicas (Revilla es
como ). La voz en off, extraña o no presente en
el campo visual del spot, determina, al anunciarlas, que las
calidades son objetivables. La valoración viene siempre
de un fuera de campo de la imagen que no está en ningún
lugar, y por este motivo queda instituida como no contaminada,
por encima del bien y del mal: divina.
d) Definiendo con precisión el sujeto
destinatario del producto: el spot conecta el espacio de elaboración
del embutido con otro espacio, que no es descrito como tal
y que es el habitado por la mujer que prueba el producto;
a este último se llega tras haber visto el embutido
resultante de una elaboración muy precisa. A continuación
se ve en pantalla el chorizo troceado, aparece una mano y
se oyen unas voces blancas que denotan la existencia de unos
niños. De este modo, la mujer es la mediadora entre
el chorizo y quien va a comer el producto. Ella prueba el
embutido, es a ella la espectadora explícitamente
interpelada a quien se dirige toda la retórica
con el fin de que alimente a sus hijos con chorizo del mejor;
se prolonga así la trascendencia de las calidades del
producto puesto que son confirmadas por el personaje de la
mujer en relación a quienes dependen exclusivamente
de ella.