:: Inicio > Recursos didácticos > Juventud > La mujer objeto: otra forma de violencia

 

 


La publicidad suele presentar a las mujeres como objetos de deseo, rasgo recurrente en la mayoría de los anuncios. Esto significa, generalmente, que el cuerpo femenino se asocia como complemento a determinados objetos para dotarlos así de atractivo sexual. Tales representaciones femeninas no hablan de sujetos femeninos sino de objetos femeninos.
Las imágenes del cuerpo de la mujer se convierten, por su relación con los productos, en un valor añadido a éstos. Un valor que sólo está presente en el spot, que no tiene correspondencia alguna con lo que después experimentará el usuario o la usuaria cuando haya adquirido el producto, pero que parece resultar muy eficaz para incitar a la compra.
Esta asociación carece de fundamento. No hay nada que lo justifique. Nada justifica que un producto pueda ser beneficioso al asociarse a un cuerpo de mujer sugerente y seductor. Sin embargo, no podemos decir que constituya un engaño. Todos y todas sabemos que el consumo de determinados productos no va a cambiar nuestras vidas. Lo que nos interesa evidenciar es que se utilizan imágenes de mujeres para dotar a los propios anuncios de atractivo y seducción, sea cual sea el elemento que se promocione. Tan sólo interesa que los cuerpos envuelvan agradable y significativamente a los productos, diferenciándolos de otros similares; que su simple visualización produzca placer, que cree un disfrute o un bienestar, una empatía.
En este contexto nos encontramos con muchos anuncios que juegan con lo subliminal, es decir, establecen relaciones entre el cuerpo del personaje femenino y determinados significados, la mayoría de cariz sexual, que pasan desapercibidos a la lectura consciente de quien recibe el anuncio, pero no al inconsciente. La asociación de determinados productos a las distintas partes del cuerpo de la mujer y la insistencia en las zonas erógenas son algunos de los recursos formales que la cultura publicitaria ha empleado y sigue empleando para introducir alusiones veladas (disimuladas o camufladas por distintos recursos visuales) a diversos juegos sexuales que casi siempre tienen como objetivo el placer masculino.

Ejercicio 1: Tampax Compak
Ejercicio 3: Snackis
Ejercicio 5: Seat Córdoba


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