Objetivo: Observar
cómo la publicidad adjudica las tareas domésticas
exclusivamente a las mujeres.
Hay una franja importantísima de anuncios que tienen
en cuenta a las mujeres como consumidoras y compradoras
por excelencia. En este grupo de spots, proponemos analizar
las diversas formas de representación creadas por
la publicidad. Todas ellas terminan elaborando un modelo
de feminidad que incluye no sólo la competencia sobre
la gestión del escenario doméstico sino, implícitamente,
la exclusiva responsabilidad sobre este asunto y todas sus
vertientes. Las mujeres aparecen más vinculadas con
el consumo que los hombres porque a ellas se les supone
la obligación y la responsabilidad de servir a los
demás.
Según la publicidad, la alimentación, la limpieza
y el cuidado de los demás son los campos de actuación
indiscutibles y exclusivos de las mujeres. En los spots
se presentan las situaciones de consumo como experiencias
emocionalmente beneficiosas, es decir, mediante la utilización
de los productos se prevé que el personaje femenino
(madre o esposa) consiga, como recompensa por el bienestar
que ofrece a los suyos, un bienestar sentimental extremadamente
satisfactorio que linda con la felicidad.
En los anuncios referidos a productos de limpieza se aprecian
unas constantes muy definidas. En primer lugar, siempre
se presentan como la gran solución frente al desorden
que lleva aparejada la suciedad. En segundo lugar, dan por
supuesto que la limpieza compete exclusivamente a las mujeres.
Por lo tanto, se publicitan como los grandes aliados de
los personajes femeninos.
Por otro lado, los detergentes se masculinizan en sus atributos.
Efectivamente, según la retórica del discurso
publicitario los productos de limpieza tienen potencia,
actúan eficazmente, son implacables, actúan
contra De esta forma aparecen como una suerte de ejército
que las mujeres tienen a su disposición para enfrentarse
a la limpieza. La masculinización viene reforzada
por la presencia de una voz en off, casi siempre masculina,
que habla como portavoz del fabricante y que a veces se
materializa en la figura del técnico
o en el propio producto que certifica sus cualidades. Los
personajes femeninos quedan así desprovistos del
saber sobre el trabajo doméstico y los personajes
masculinos se erigen como únicos poseedores del conocimiento
en este tema.
Cuestionario:
¿Qué problemas se plantean en los siguientes
spots?
Norit
Estrella
Mistol
Don Limpio
¿Quién los soluciona?
Norit
Estrella
Mistol
Don Limpio
¿A quiénes le transmiten
todo este saber?
Norit
Estrella
Mistol
Don Limpio
¿En qué espacios se desarrollan
estos spots?
Describe la actitud de las mujeres que aparecen en ellos.
¿Quién limpia en tu casa?
¿Se muestra igual de alegre y feliz que en los anuncios?
Según la publicidad, ¿de quién es la
responsabilidad de la limpieza de la casa?
Aunque se presupone que las mujeres son las encargadas de
la limpieza y que por este motivo son las más expertas,
siempre acaban oyéndose unas voces masculinas, en off,
que certifican la calidad de la elección. ¿Qué
crees que significa esto?
En el caso del anuncio de Don Limpio:
¿En qué se materializa el producto?
¿Qué le enseña al personaje femenino?
Proponemos elaborar el guión de un spot donde se considere
la limpieza como una obligación personal de todos y
todas.
Proponemos asimismo reflexionar sobre dos puntos: por qué
se considera que la limpieza es un trabajo propio de mujeres
y qué beneficios obtiene la sociedad al seguir atribuyéndoles
tal responsabilidad.