El anuncio está protagonizado por
un chico joven que curiosamente no responde al cánon
de belleza masculino impuesto. Es decir, no es muy alto ni
muy guapo ni muy fuerte ni muy elegante. Pero recordemos que
el objetivo ahora consiste en vender actitudes. De ahí
que el spot presente la personalidad del protagonista como
modelo. Su libertad, su autonomía y su individualismo
son los valores propuestos. Valores que se podrán adquirir
o reforzar si se compra un nuevo Seat Ibiza Stella. A través
de la figura de un chico joven informal, que por otro lado
sí responde al modelo estándar de lo juvenil
masculino, y del uso mitificado del coche que se ha comprado,
se establecen unas normas de conducta que permitirán
un proceso de socialización con garantía de
éxito.
En el anuncio observamos diversas trayectorias
vitales del protagonista realizadas con la ayuda del coche.
Las imágenes, acompañadas con una música
dinámica, moderna y actual, representan distintas posibilidades
de uso del coche en cuestión, aparentemente normales,
pero mitificadas en un escrito que aparece sobreimpreso en
la pantalla. Así, por ejemplo, cuando pongamos música
en el coche, estaremos asistiendo a un concierto en primera
fila. Sin embargo, no sólo se venden esos usos reinventados,
sino que, como venimos insistiendo, estos nuevos
usos venden también actitudes. El protagonista aparece
solo durante todo el anuncio. Sabemos que va acompañado,
pero a las demás personas no las vemos, únicamente
intuimos que están ahí. Él es el héroe
absoluto. Y gracias a su nuevo coche puede triunfar; lo demuestran
continuamente sus expresiones, tanto si va de viaje o escucha
música, como si seduce. Con lo cual estamos ante un
héroe de nuestro tiempo. Además, dispone de
un campo de operaciones y una libertad de movimientos absoluta.
Él decide, él dispone, no depende de nada ni
de nadie. Así pues, el individualismo, el poder de
seducción y la capacidad para disfrutar haga lo que
haga devienen en actitudes que garantizan el proceso de socialización
(él es el héroe).
Es importante prestar atención a
las voces en off. En este caso nos encontramos con que pertenecen
a una mujer. Al contrario que en otros spots ya analizados,
esta voz en off no sentencia. Con un tono suave y sugestivo,
se encarga de enumerar todas las ventajas, tanto materiales
como fiscales, del coche, y lo hace a modo de seducción,
legitimando así a nuestro protagonista-héroe.
Insistimos, no sentencia, sino que corrobora el éxito
y el poder que el coche aporta al protagonista, y por extensión,
a todos los (hombres) que lo adquieran. Podríamos decir
pues que la voz femenina en off actúa como la figura
de la mujer objeto, esto es, se encarga de dar efectividad
al producto.