::Inicio>Recursos didácticos > Ampas > El cuerpo > Ejemplo 2: Pinaud

 

 

Un grupo de chicas adolescentes están a punto de ir de excursión. Preparan su equipaje (mochilas, tiendas de campaña), viajan en una furgoneta, acampan y se divierten. Éste es el escenario que plantea la marca Pinaud para publicitar su máscara de pestañas.

Por el modo en que se presentan y suceden las imágenes, podríamos decir que son instantáneas del momento, fotografías que han hecho las chicas y que luego revisan. Parece que se quisiera mostrar el viaje iniciático de unas adolescentes. En los viajes o rituales iniciáticos siempre se aprenden ciertos valores o ideas, y se adoptan justamente por la necesidad de desmarcarse de lo que uno siempre ha hecho o sido con objeto de alcanzar una meta u objetivo. Es decir que para las chicas la adolescencia constituiría la etapa intermedia y de transformación en que dejan atrás la infancia para aprender y asumir los mecanismos (tanto físicos como ideológicos) que las identifican como mujeres. Al utilizar este momento concreto, Pinaud plantea que una de las primeras cosas que deben hacer las adolescentes para aprender a ser mujeres es maquillarse, del mismo modo que el primer cigarrillo desempeñará un papel central en sus vidas. Así pues, el anuncio se convierte en un escenario que legitima el rol que las chicas-mujeres deben asumir para convertirse en personas deseables, es decir, para que asuman el modelo de belleza impuesto sin considerar que existen otros modelos. Asumen ser mujeres al fin. El orden social hegemónico encuentra en dicho anuncio su espacio de operación adecuado.

Si comparamos este anuncio con el analizado anteriormente, encontramos un punto de conexión que nos abre otro marco de análisis. Ambos están protagonizados por chicas jóvenes o adolescentes, que aún no son mujeres y a las que no se atribuye más responsabilidad que ellas mismas. De este modo su preocupación máxima es su cuerpo, es gustar, es conseguir estar bellas para los otros, los chicos. Aunque en el anuncio no figura ningún adolescente-hombre, la presencia de la mirada masculina queda implícita en la asociación que establecemos merced al contraplano aludido de la imagen original. De hecho las miradas a cámara de las pequeñas “lolitas” dan a entender claramente el potencial seductor de su nueva imagen y legitiman asimismo la corrección de sus trazos faciales. Ser mayor es ser mujer, ser mujer es saber corregirse para “agradar según los cánones”. El spot recrea un escenario ficcional en el que el móvil es el ejercicio iniciático de autocorrección puesto a prueba y validado por el efecto que causa en la mirada que las observa: la mirada de la cámara, la mirada de ese otro, ese Pablo elíptico del anterior spot que legitima su capacidad de seducción o su potencial explícito para generar deseo.


Descargar los videosDescargar los videos Ayuda (como ver los videos, ller ficheros PDF, descomprimir ficheros...Ayuda (como ver los videos, leer ficheros PDF...)