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20 Julio 2004
NO A UN CONSUMO "EN ROSA"
Ante cualquier cambio social, queda más que probado que todo aquello que no suponga avance certifica el retroceso.
Por este motivo, resulta preocupante -además de lamentable- comprobar cómo, bajo la justificación de responder a los nuevos retos de una sociedad moderna donde las mujeres adquirimos el protagonismo que nos corresponde, se nos sigue ofreciendo un acceso diferencial, y por ende discriminatorio, a los productos financieros y tecnológicos.
Mientras las mujeres hemos dedicado esfuerzo y energía para incorporarnos, no sin dificultad pero con una formación más que probada, al trabajo remunerado y nos seguimos afanando por romper cuantos techos de cristal nos impidan un libre e igualitario ejercicio y desarrollo de nuestras capacidades y saberes, sesudas mentes pensantes se empeñan en atraer nuestro dinero a través de mensajes publicitarios que nos ofrecen unos productos y unos beneficios canalizados en función de "las consabidas necesidades e intereses de las mujeres".
Por todo ello, nos conviene mantener la alerta sobre este discurso publicitario que no sabe o no quiere entender los cambios experimentados en las últimas décadas y que sólo ve en nuestra autonomía económica un sector social al que dirigirse perpetuando el esquema de valores que el imaginario patriarcal nos sigue atribuyendo a las mujeres.
Observatorio Andaluz de la
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