|
EL
PAÍS :::: 19 Octubre 2003
La defensora del
lector
Mujer y publicidad
Estamos tan acostumbrados
al uso de la mujer en la publicidad, como objeto sexual
o sujeto de consumo en sus múltiples y variadas
facetas, que cada día debe resultarles más
difícil a los publicitarios llamar la atención
con una imagen femenina. Pero no desisten del intento.
Y hay que decir que, en ocasiones, todavía consiguen
sorprendernos, aunque para ello tengan que aventurarse
por arriesgados terrenos movedizos en un campo en el
que hay muy poco legislado. Tal parece ser el caso de
un anuncio publicado por EL PAÍS, el pasado 1
de octubre, que ha causado indignación a algunas
lectoras que han llamado al departamento de Publicidad
y también a esta defensora para expresar sus
quejas.
El anuncio de una página, del Canal de Suspense
y Acción de televisión Calle 13 no pasa
inadvertido, objetivo primordial de toda publicidad.
"Este anuncio es macabro y revulsivo. Estoy indignada
viendo tanta violencia contra la mujer", se queja
Esperanza Navío, una lectora de Madrid que no
entiende cómo EL PAÍS no rechaza esta
publicidad cuando su línea informativa es claramente
sensible a los problemas de malos tratos con las mujeres.
"Luego nos quejamos de la telebasura, pero esto
es lo mismo. Me parece de un pésimo gusto. ¿Qué
puede pensar un niño que vea este periódico
en casa? Yo soy médico y ya veo bastantes cosas
todos los días. Me parece que hiere la sensibilidad
de cualquiera. Es indignante ver a un señor tan
contento delante de una mujer muerta con violencia,
diciendo que eso le ha cambiado la profesión,
porque él quería ser fotógrafo
de moda
".
Otra lectora, Luz Rodríguez, se declara cansada
por tener que protestar "contra la estética
y la explotación estética de la violencia",
y se queja del uso que hacen algunos publicitarios del
cuerpo de la mujer, "aunque sea pretendiendo que
es un cadáver, vestido con ropa interior atractiva
y con un tirito en la cabeza, mira qué floja,
como dirían Los Luthiers". Rodríguez
añade: "Estamos tan rodeados de hermanas
y desconocidas golpeadas, que parecería que nada
tiene ya importancia, y mucho menos la publicidad mostrando
a un supuesto fotógrafo de la policía
con sonrisa giocondina contemplando la desnudez de una
muerta. Creo de verdad que este tipo de publicidad refleja
una complacencia que las mujeres estamos muy lejos de
sentir en el mundo en que vivimos, justo cuando aumenta
la conciencia de comportamientos intolerables".
Esta Defensora, y como un dato más ante un tema
que reconoce complejo, ha preguntado a una docena de
redactores de este periódico -repartidos al 50%
entre hombres y mujeres- qué les sugería
el anuncio. Todas las personas, con excepción
de una que sostuvo que era "una mala copia de una
imagen de Hollywood", señalaron que era
"morboso" y "poco sensible". Varias
reflejaron la clara inoportunidad y gratuidad de una
imagen de violencia femenina en un momento en que la
realidad abunda en asesinatos y malos tratos contra
la mujer. Los hombres incidieron en que "siempre
la víctima es una mujer porque provoca más
morbo". Algunas redactoras resaltaron que, a primera
vista, "parece la imagen de un psicópata
que acaba de matar a una mujer y se regodea con la imagen".
Y también, que "subliminalmente fomenta
la idea de la violencia contra la mujer".
José Luis Esteo, vicepresidente de la Agencia
Remo, y presidente del Club de Creativos de España,
es tajante: "El anuncio no habla de malos tratos
a la mujer, nunca en mi vida se me ocurriría
hacer un anuncio que dejara abierto el maltrato. Habla
de un canal de televisión de películas
de serie negra, y muestra una imagen típica de
ese cine, con una mujer guapa muerta y un fotógrafo
que, si se quiere, recuerda la película LA Confidencial.
En esas películas siempre hay chicas guapísimas
muertas, y los fotógrafos son hombres. Son situaciones
de los años cuarenta. Y me parece absurdo que
porque haya una muerta se hable de malos tratos a las
mujeres".
Esta Defensora cree recordar que precisamente en LA
Confidential había, más que muertas, mujeres
golpeadas
Pero Esteo asegura que estamos viviendo una paranoia
en la que los publicistas siempre acaban pagando los
platos rotos. "No puedo entender cómo alguien
puede ver en ese anuncio un fomento de la violencia
contra la mujer. Los medios de comunicación tienen
que reflexionar porque siempre hay locos que protestan
y está resultando muy fácil retirar campañas.
La publicidad ha cambiado mucho. Ahora las marcas venden
su visión del mundo, y al que no le guste no
tiene que comprarla. Nosotros estamos por una publicidad
inteligente e irónica, que haga trabajar a la
cabeza. Si esto sigue así lo que sobrevivirá
será la publicidad más retrógrada,
rancia y aburrida".
Esta Defensora ha querido conocer también a opinión
de otros dos conocidos y prestigiosos publicistas. Miguel
García Vizcaíno, director y propietario
de la agencia Señora Rushmore, autor de campañas
como la de Ronaldinho para Pepsi-Cola y JASP para Renault
-a quien esta primavera retiraron un anuncio de televisión-,
defiende al anunciante por su creatividad y originalidad.
"Cuando vi el anuncio me gustó mucho. Es
creativo y juega con un aire de terror, pero es como
una escena de cine, nada más. Creo que ver ahí
otra cosa es buscarle tres pies al gato. Últimamente
todo el mundo protesta por todo, y parece que en este
país se ha perdido la capacidad de reír.
El anuncio es de un canal de televisión especializado
en películas policíacas y de terror, y
habla de cine, de un señor que está tan
metido en el cine que se ha hecho fotógrafo policial
en vez de moda. Nadie puede pensar en violencia contra
las mujeres, ni nada por el estilo. Precisamente los
anuncios más inteligentes son a los que siempre
se les saca punta. Los lectores deberían protestar
por otros anuncios estúpidos, aburridos y engañosos.
Éste me parece muy divertido y nadie puede ver
la realidad en él.
¿Hubiera sido igual de divertido y creativo si
la imagen hubiera sido la de un guardia civil asesinado
al lado de un coche?. Ambos creativos coinciden: no
se trata de representar la realidad.
Toni Segarra, presidente y director creativo de la agencia
SCPF, autora de campañas publicitarias tan conocidas
como "¿Te gusta conducir?" de BMW,
o "Redecora tu vida" de Ikea, se muestra más
cauto.
"Es cierto que los publicitas tenemos que responder
socialmente de lo que creamos, pero cuando se trata
de juzgar, como en este caso, cuando un mensaje ha traspasado
fronteras perniciosas es algo difícil, porque
los anuncios de Canal 13 son hiperbólicos, están
hechos en clave de humor exagerado, caricaturesco, y
muy distanciados de la realidad. Pero quizá no
es el momento más adecuado para este mensaje.
No hubiera costado nada que el cadáver fuera
el de un hombre, hubiera causado la misma sensación
y no se hubiera rozado el tema de la violencia con la
mujer. Efectivamente la mujer es un cliché, y
en la medida en que es un tópico se utiliza de
un modo automático, lo que dice muy poco de nosotros
como creativos
Pero en este caso no veo imprescindible
una imagen de mujer. Me parece que hay razones para
cuestionar el anuncio. Pero el debate más genérico,
todavía pendiente de hacer, es que la publicidad
entienda su papel como transmisora de mensajes".
Miriam Tey, directora del Instituto de la Mujer, asegura:
"Más que discriminatorio desde un punto
de vista puramente sexista, hay que enmarcarlo como
un problema de violencia en general. Hay que tener en
cuenta que se trata de anunciar un canal de suspense
y acción y la imagen hace referencia a los contenidos
de este género cinematográfico".
Esther Mejorada, directora del departamento de Publicidad
de EL PAÏS, asegura que el anuncio en cuestión
no volverá a publicarse. Después de comunicar
al anunciante las protestas de nuestras lectoras, aquél
expresó su intención de sustituirlo por
otros de la misma campaña. Y así ha sido.
AZNÁREZ, Malén. La defensora del lector:
Mujer Y publicidad. El PAÍS, Madrid, España,
19 de octubre, 2003:14.
|
|