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EL
PAÍS :::: 7 Marzo 2004
Creativos contra
consumidores
Los anuncios impactantes
o desagradables encuentran cada vez más respuesta
social
(
)Llamar la atención es una máxima
en publicidad. Pero cada vez más se encuentra
respuesta por parte de cualquiera al que incordien sus
ideas, especialmente en cuanto a violencia o imágenes
desagradables. "Cada vez más se recurre
a la violencia para llamar la atención",
sentencia Alejandro Perales, de la Asociación
de Usuarios de la Comunicación, el principal
litigador contra la publicidad agresiva en España.
Su contrincante suele ser Ricardo Pérez Solero,
abogado de la Asociación Española de Agencias
de Publicidad (AEAP), quien afirma: "Tengo que
defender unos diez anuncios al mes".
En los últimos meses, varios anuncios han recibido
críticas, hasta el punto de ser retirados por
la presión mediática de asociaciones de
consumidores o particulares que los han considerado
de mal gusto. Entre ellos, un anuncio de Bocatta que
supuestamente se burlaba de la dureza de la vida en
el campo; o uno de Amena en el que un autobús
caía violentamente sobre un grupo de señoras
mayores.
Para Pérez Solero, "la publicidad no es
excesivamente violenta". Pero Perales opina que
sí lo es, y cree que la tendencia responde a
"una búsqueda de notoriedad dentro de la
saturación de mensajes". Para esa notoriedad
"se busca cada vez más la violencia",
asegura Perales. "Además, la agresividad
se asocia al humor".
(
) La publicidad en España es "uno
de los sectores más regulados que hay",
afirma Carlos Rubio, presidente de la AEAP, que agrupa
a 41 empresas. La Asociación de Autocontrol de
la Publicidad es el medio extrajudicial que resuelve
la mayoría de estos litigios. El año pasado
tramitó 195 reclamaciones contra 182 anuncios
distintos. De éstos, 44 se resolvieron por mediación
y 94 veces se dio la razón total o parcialmente
a la reclamación.
Pero pocos de estos casos se refieren al uso de imágenes
desagradables. Desde julio de 1996, el jurado de expertos
de Autocontrol sólo ha condenado 16 anuncios
por explotación del miedo, incitación
a la violencia o cuestiones de respeto al buen gusto.
Los creativos se esfuerzan por no llegar a esa situación.
Cada vez más, aseguran los entrevistados, someten
sus proyectos a una revisión de Autocontrol para
ver si pueden dar problemas. Este estudio previo (llamado
copy advice en el argot) se hace antes de empezar la
producción. En 2003, los creativos españoles
sometieron 1.582 proyectos a inspección previa
para evitar problemas. El abogado Pérez Solero
hace a menudo este trabajo, que le convierte casi en
el "creativo legal" de los anuncios. "Hay
clientes que me llaman el censor", bromea.
Pérez Solero admite que "hay anuncios que
son desagradables", pero "el problema está
en interpretar eso como publicidad ilícita",
aclara. "A mí hay cuadros o artículos
que no me gustan, pero no pido que los prohíban",
dice. "Hay gente que cree que tiene derecho a pedir
que retiren una campaña sólo porque no
le gusta". El precio de una campaña de publicidad
en España varia desde los 60.000 euros hasta
los 600.000, según el presidente de AEAP, Carlos
Rubio.
SANDOVAL, Pablo X de. Creativos contra consumidores:
Los anuncios impactantes o desagradables encuentran
cada vez más respuesta social. El PAÍS,
Madrid, España, 7 de marzo, 2004:32
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